Ya sea por cortesía o porque queramos hacer sentir bien a los
demás, cuando escuchamos que alguien murió (por causas naturales o que lo hayan
matado porque estaba robando un banco), nos solidarizamos rápidamente diciendo:
“Mi más sentido pésame, Dios lo reciba en el cielo.
" En
realidad esta popular expresión es un tanto irresponsable.
Muchas veces usted
conoce que la persona que mataron o que murió, era "NON GRATA", es
decir, su conducta no era la mejor y claramente sepa también que murió haciendo
lo malo, separada de Dios. Pero aún en estos casos, usted no va a escuchar a la
gente decir: “Vaya por fin lo mataron, que el diablo lo reciba en el
infierno." ¿Verdad que no?
Ahora que ya tengo
su atención, permítame preguntarle algo más serio: Cuando usted muera, ¿qué
desea que diga la gente?: “¿Que Dios lo reciba en el cielo." o “que el
diablo lo reciba en el infierno?"
Lo cierto es que
ahora usted tiene la responsabilidad de decidir a dónde desea ir y ¡nadie más
que usted puede hacerlo! Ya sea que vaya a una eternidad con o sin Dios será Su
Decisión. Porque después de muerto, nadie lo podrá ayudar, no habrá misa o bula
que lo salve de la condenación eterna.
Analice lo que el
apóstol Juan dice en Apocalipsis 20: 15: “Y el que no se encontraba inscrito en
el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.”
Hoy deseo recordarle
lo que las Sagradas Escrituras dicen: "... Está establecido para los
hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio." Hebreos
9:27.
No hay escape, una
vez que morimos nos enfrentaremos al Juez eterno, que en su amor, envió a su
Único Hijo a morir en la cruz para que usted y yo, a través de Él, seamos
salvos y nuestros nombres sean escritos en el Libro de la Vida. Cristo Jesús
fue enviado como SALVADOR, pero cuando regrese, lo hará como JUEZ.
Así que la próxima
vez que vaya a repetir el tradicional pésame: “Dios lo reciba en el
cielo", piense en lo que nos advierte el apóstol Pablo: "¿No sabéis
que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios,
ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los
estafadores, heredarán el reino de Dios.
Y esto erais
algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis
sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro
Dios.” 1 Corintios 6:9-12
Queda claro
entonces, en esta vida tenemos que decidir dónde iremos a parar después que
atravesemos el valle de la muerte. En Romanos 5:1 dice:
“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro
Señor Jesucristo”
Y termino con esta
pregunta muy directa: Si usted se muere hoy, ¿dónde pasará la eternidad?
Si desea saber más
sobre el tema, escríbame y con gusto seguiremos la conversación.
Ernesto Pinto
Algunos textos de
reflexión:
2
Tesalonicenses 1: 5-12 Mateo 13:
47-50 Juan 3: 16-21
Mateo 25:31-46 Apocalipsis 21:8
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